Puerto Rico nunca había contado con tantos profesionales graduados, con mayor acceso a tecnología, certificaciones, idiomas y experiencias prácticas. Sin embargo, muchas empresas continúan enfrentando dificultades para encontrar el talento que necesitan. La diferencia ya no está únicamente en el conocimiento técnico, sino en las competencias que permiten convertir ese conocimiento en resultados 

Con el propósito de comprender esta realidad, Enactus Puerto Rico, en alianza con la Asociación de Industriales de Puerto Rico, desarrolló el estudio Perfil del Profesional del Siglo XXI, en el que recopiló las opiniones de 420 líderes empresariales de 14 sectores económicos. La investigación evaluó 25 competencias profesionales y midió la brecha entre la importancia que los empleadores les atribuyen y el nivel en que los profesionales en Puerto Rico las demuestran 

Los hallazgos son contundentes. Los empresarios reconocen la preparación técnica de nuestros profesionales, pero identifican las mayores brechas en cinco competencias esenciales: inteligencia emocional, pensamiento crítico, adaptabilidad, resolución de problemas e innovación. En otras palabras, las organizaciones buscan personas capaces de analizar situaciones complejas, trabajar en equipo, liderar el cambio, tomar decisiones y aprender continuamente. 

El mensaje también coincide con el Future of Jobs Report del World Economic Forum: las competencias que definirán el talento del futuro son las mismas que los empresarios puertorriqueños identifican hoy como las más difíciles de encontrar. Este desafío cobra aún mayor relevancia ante la realidad demográfica de Puerto Rico. La reducción de la población y el envejecimiento acelerado convierten el desarrollo de competencias en una prioridad estratégica para fortalecer la competitividad, la productividad y la capacidad de innovación del país. 

Las recomendaciones del estudio plantean transformar la forma en que desarrollamos el talento: fortalecer el aprendizaje experiencial, integrar competencias transversales en los currículos, estrechar la colaboración entre universidades y empresas e impulsar una cultura de aprendizaje continuo. Para los profesionales, el mensaje es claro: desarrollar competencias alineadas con las necesidades del mercado, ampliar sus redes de contacto, explorar nuevas oportunidades, incluido el emprendimiento, y asumir el aprendizaje y la adaptación como un proceso permanente. 

El mercado laboral cambió, y la educación también debe hacerlo. Porque la competitividad de Puerto Rico no dependerá únicamente de los títulos universitarios que otorguemos, sino de las competencias que nuestros profesionales sean capaces de demostrar para liderar, innovar y resolver los desafíos del futuro.

Las organizaciones buscan personas capaces de analizar situaciones complejas, trabajar en equipo, liderar el cambio, tomar decisiones y aprender continuamente.

Rody Rivera Rojas

Por: Dr. Rody Rivera Rojas

Catedrático Auxiliar, Universidad de Puerto Rico en Humacao

Director Ejecutivo, Enactus Puerto Rico