Hablar de bienestar en el entorno laboral no puede reducirse a una actividad aislada en el calendario anual. El bienestar laboral es una decisión estratégica que impacta directamente la productividad, fortalece el clima organizacional y contribuye a la sostenibilidad de cualquier institución, independientemente de su tamaño o sector. La salud es primordial en toda empresa, tenga cinco empleados o quinientos, y asumir esa premisa redefine la manera en que entendemos el rol de Recursos Humanos dentro de la organización. Deja de limitarse a procesos administrativos para asumir una función estratégica orientada a crear entornos de trabajo más saludables, equilibrados y sostenibles. 

En un contexto donde los costos de los servicios médicos continúan en aumento y las exigencias profesionales son cada vez más complejas, la prevención se convierte en una prioridad organizacional. No basta con ofrecer beneficios; es necesario asegurar que las personas los comprendan y puedan utilizarlos de forma efectiva. Con frecuencia, los empleados desconocen los programas preventivos y servicios especializados que ya tienen disponibles. Por eso, una parte clave de nuestra gestión en el Fideicomiso para Ciencia, Tecnología e Investigación de Puerto Rico ha sido acompañar ese proceso. Explicar, orientar y facilitar el acceso para que esos recursos se traduzcan en acciones concretas que impacten tanto el bienestar individual como el desempeño colectivo, un ejemplo es el servicio de tele consulta MD donde el empleado y los dependientes directos en el plan médico pueden accesar servicios médicos primarios de forma inmediata sin costo adicional. 

El bienestar, además, no puede limitarse a la dimensión física. Nuestro Programa de Bienestar Integral reconoce que la salud también abarca área de salud emocional, mental y social. Iniciativas como los “Coffe Talks, donde proveemos espacios para diálogos sobre herramientas que ayudan al empleado a manejar mejor su salud y bienestar, talleres de manejo de estrés y la certificación de primeros auxilios en salud mental, entre otros, han abierto espacios de conversación más naturales sobre autocuidado, balance y manejo de salud y bienestar. Estas acciones parten de un principio claro- escuchar antes de ejecutar. Las encuestas de bienestar que realizamos anualmente nos permiten identificar necesidades reales y diseñar estrategias alineadas con nuestra cultura organizacional. 

La evolución hacia modelos híbridos y remotos ha añadido un reto adicional. Cuando los equipos no comparten el mismo espacio físico, es más difícil detectar señales tempranas de agotamiento o desconexión. Por ello, hemos adaptado nuestras iniciativas a modalidades virtuales e híbridas que garanticen acceso equitativo y mantengan la conexión entre equipos en distintas regiones de la isla. Porque el bienestar también se construye desde la cercanía y el diálogo, incluso a través de una pantalla. 

La reciente feria de salud que llevamos a cabo refleja esta visión integral. Realizamos una encuesta para identificar los servicios más prioritarios y, a partir de ese insumo, integramos por primera vez laboratorios “in-house” con pruebas preventivas directamente en el espacio de trabajo, eliminando una de las barreras más comunes, la falta de tiempo. Además, incorporamos charlas enfocadas en salud mental, sesiones de yoga y talleres interactivos, entendiendo que el bienestar no es un componente aislado, sino una experiencia integral. Cuando el servicio llega al empleado y la organización respalda activamente el autocuidado, se envía un mensaje claro- la salud importa y forma parte de nuestra cultura diaria. 

Las organizaciones tienen la capacidad —y también la responsabilidad— de crear las condiciones que faciliten esas decisiones, transformando el bienestar en una práctica constante y no en un esfuerzo aislado. Brindar acceso, información clara y espacios seguros para conversar envía un mensaje coherente sobre lo que verdaderamente valoramos como institución. Cuando la salud ocupa un lugar visible dentro de la cultura organizacional, se fortalece el compromiso, la estabilidad y la sostenibilidad a largo plazo.