Reflexiones desde el Research Institute 
Lorraine D. Rodríguez Rivera, PhD 
Senior Research Scientist 

Construir una ciencia con identidad propia es uno de los mayores retos y, a la vez, una de las grandes oportunidades de Puerto Rico. Implica generar conocimiento desde nuestro contexto, atender problemáticas locales desde un lente científico y formar talento capaz de aportar al avance global de la ciencia. Para quienes hacemos investigación y formamos futuros científicos, este camino requiere visión a largo plazo, colaboración entre sectores y un compromiso sostenido con la educación y la creación de conocimiento. En ese marco, el respaldo económico multisectorial se convierte en un componente esencial para sostener ese esfuerzo y posicionar a Puerto Rico como un líder dentro de la comunidad científica internacional. 

"En Puerto Rico existen nichos de investigación que no han sido explorados a nivel mundial. El hecho de que estos fondos se asignen a investigadores puertorriqueños permite estudiar esos temas desde nuestro propio contexto." 

Esto impulsa nuevos descubrimientos y  facilita que ese conocimiento se publique permitiendo que la comunidad científica internacional construya sobre esos hallazgos. A largo plazo, esto abre la puerta a nuevas colaboraciones, atracción de inversión y al desarrollo de productos, tecnologías y terapias innovadoras. Desde el ámbito académico, la inversión en investigación es igualmente crucial.  

Mi experiencia como investigadora y profesora me ha confirmado que el desarrollo científico de un país depende directamente de su capacidad para formar talento. Trabajar con estudiantes no es un componente adicional de la investigación; es una condición indispensable para que esta se sostenga y evolucione. Cuando un estudiante participa activamente en un proyecto de investigación, aprende no solo técnicas, sino también a formular preguntas científicas, analizar datos y pensar críticamente. 

En este ecosistema, el Research Institute juega un rol clave como puente entre la investigación aplicada y la formación académica. El Instituto conecta investigadores de distintos sectores, facilita colaboraciones únicas y ofrece acceso a equipos especializados que no están disponibles en todos los espacios académicos. Además, abre sus facilidades a estudiantes de universidades públicas y privadas, quienes tienen la oportunidad de realizar investigaciones, aprender técnicas avanzadas y experimentar de primera mano cómo es el día a día de un científico. 

"El Instituto conecta a investigadores internos con la academia y con iniciativas como BioLeap y otros programas de emprendimiento científico, facilitando colaboraciones únicas respaldadas por infraestructura y equipos especializados." 

Me entusiasma que más estudiantes y profesionales tengan la oportunidad de aportar al país desde el sector científico.  Regrese a Puerto Rico, luego de completar mis estudios en Estados Unidos, fue una oportunidad para aportar desde la ciencia aplicada. Fui reclutada para la creación del laboratorio de COVID inicialmente parte del Instituto de Salud Pública de Puerto Rico y luego del Instituto de Investigación. 

Durante los pasados años mi deseo de enseñar y desarrollar nuevas áreas de investigación en Puerto Rico sigue presente y más firme. Una de mis metas incluye llevar a cabo investigaciones locales con un enfoque en One Health, un método interdisciplinario que busca optimizar de forma sustentable la salud de las personas, animales y ecosistemas.  

"Aquí los estudiantes no solo hacen experimentos; observan cómo se organiza el trabajo científico, cómo se planifica una semana de investigación y cómo se construye conocimiento." 

Invertir en investigación es invertir en el futuro del país. Es apostar por una ciencia hecha desde Puerto Rico, con identidad propia, capaz de generar conocimiento de alto nivel, formar nuevas generaciones de científicos y posicionar a la isla como un referente en áreas estratégicas de la ciencia y la innovación.  

Hablar del desarrollo de Puerto Rico sin hablar de investigación científica es ignorar una de las herramientas más poderosas para transformar nuestro futuro. La inversión en ciencia no es un gasto: es una apuesta estratégica por la innovación, la competitividad y la creación de soluciones. Cada dólar destinado a investigación fortalece nuestras instituciones, genera conocimiento aplicado y crea oportunidades para el talento puertorriqueños.